Un equipo internacional encontró la evidencia más clara hasta ahora de que una supernova superluminosa puede recibir su energía extra de un magnetar, un tipo extremo de estrella de neutrones con un campo magnético descomunal. La pista llegó desde los rayos gamma detectados por el telescopio espacial Fermi de la NASA.
Las supernovas de colapso del núcleo ocurren cuando una estrella masiva agota su combustible, colapsa bajo su propia gravedad y explota. En algunos casos muy raros, el brillo visible es muchísimo mayor de lo habitual. A esas explosiones se las conoce como supernovas superluminosas.
Durante años, los astrónomos debatieron qué mecanismo podía darles ese impulso adicional. Entre las explicaciones más discutidas estaba la formación de un magnetar: una estrella de neutrones recién nacida, muy compacta y con un campo magnético extraordinariamente intenso.
Según la NASA, el equipo analizó datos de los primeros 16 años de la misión Fermi y buscó rayos gamma en las seis supernovas superluminosas más cercanas observadas en ese período. Solo una, SN 2017egm, mostró evidencia de esta radiación de alta energía.
La explosión ocurrió en la galaxia NGC 3191, a unos 440 millones de años luz, en la constelación de la Osa Mayor. Los investigadores compararon distintas explicaciones teóricas para reproducir tanto el brillo óptico como la señal gamma. El modelo que mejor encajó fue el de un magnetar recién formado.
En ese escenario, el objeto nace girando cientos de veces por segundo y lanza un flujo muy energético de electrones y positrones. Ese entorno favorece procesos que producen y absorben rayos gamma. Al principio, esa radiación no puede escapar con facilidad y parte de su energía termina reprocesada en luz visible, lo que ayuda a explicar por qué la supernova brilla tanto.
Los autores señalan que el modelo reproduce bien la luminosidad y la llegada de los rayos gamma en los primeros meses, aunque el comportamiento de la fase tardía del evento sigue necesitando ajustes y quizá involucre procesos adicionales.
El hallazgo importa porque abre una vía nueva para estudiar el funcionamiento interno de las supernovas superluminosas. Observar rayos gamma en estos eventos permite poner a prueba de manera más directa las teorías sobre qué ocurre en sus etapas iniciales.
La principal limitación es que la evidencia se apoya en un caso particularmente favorable y raro. No demuestra que todas las supernovas superluminosas funcionen igual. Harán falta más observaciones y nuevos instrumentos para saber con qué frecuencia aparece esta firma y cuánto explica del fenómeno en general.
NASA’s Fermi Glimpses Power Source of Supercharged Supernovae · NASA
NASA Science · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Relacionadas por categoría
Ver masUn sistema binario extremo ayuda a explicar una clase de señales cósmicas repetitivas
Un estudio en Nature Astronomy vinculó pulsos de radio de período largo con una enana blanca que extrae material de una estrella vecina, una pista clave para entender un fenómeno raro del cielo.
Rocas de la cara oculta de la Luna cuestionan la idea de un gran bombardeo breve
Muestras traídas por Chang'e-6 sugieren que la cara oculta lunar no estuvo dominada por un único pico abrupto de impactos hace 3.900 millones de años, sino por una caída más prolongada.
Un hallazgo reabre la frontera entre planeta y luna fuera del Sistema Solar
Astrónomos detectaron un objeto de masa similar a la de Júpiter orbitando una enana marrón que a su vez gira alrededor de una estrella, una configuración que no encaja del todo como planeta ni como luna.
Más de la misma fuente
Ver masUn CubeSat de la NASA sigue mejor las partículas que pueden dañar satélites
Un nuevo instrumento miniaturizado de la misión REAL permite medir con más detalle cómo se pierden electrones energéticos de los cinturones de radiación que rodean la Tierra.
Una ala ultradelgada de la NASA superó sus cargas previstas antes de fallar
Un ensayo estructural de la NASA mostró que una ala experimental para aviones más eficientes soportó sin problemas las fuerzas previstas de vuelo y recién mostró daño visible al superar el límite de diseño.
Un objeto que parecía asteroide resultó ser un cometa, y eso cambia cómo seguirlo
Un estudio mostró que 1998 SH2, un objeto cercano a la Tierra, no era un asteroide común sino un cometa débil. La diferencia importa para calcular mejor su trayectoria y su riesgo potencial.
Más del mismo autor
Ver masEl LHC encuentra nuevas pistas del plasma primordial en choques de oxígeno
Las cuatro grandes colaboraciones del LHC detectaron nuevas señales de plasma de quarks y gluones en colisiones de oxígeno y neón, lo que sugiere que ese estado extremo puede surgir en sistemas más pequeños.
Los castigos previos pueden dificultar aprender de las recompensas
Un estudio con 159 participantes encontró que, cuando una misma opción arrastra un historial de castigos, aprender de sus recompensas se vuelve más difícil y aumenta la exploración.
Lantana camara: una planta invasora que se propaga sin diversidad genética
Un estudio con 359 plantas de India reveló que Lantana camara, una de las especies invasoras más problemáticas del mundo, se reproduce principalmente por autofecundación y existe como líneas genéticas idénticas.