Los astrónomos descubrieron un nuevo púlsar de milisegundos, una estrella de neutrones que gira cientos de veces por segundo y emite pulsos regulares de radio. Lo llamativo no es solo que haya aparecido en un rastreo del cielo austral con el radiotelescopio Murchison Widefield Array, en Australia, sino también que parece formar parte de un sistema binario mucho más amplio de lo habitual para este tipo de objetos.
El nuevo objeto, bautizado PSR J0125-5854, completa una vuelta sobre sí mismo cada 24 milisegundos. Ese ritmo vertiginoso lo ubica dentro de una clase muy buscada porque estos púlsares funcionan como relojes cósmicos extraordinariamente precisos. Los investigadores lo detectaron en el sondeo SMART, que explora el cielo a frecuencias bajas. Según el preprint aceptado para publicación en Astrophysical Journal Letters, el hallazgo surgió después de analizar solo una pequeña fracción de los datos previstos para la encuesta.
La sorpresa mayor vino con las observaciones de seguimiento hechas también con el Murchison Widefield Array y con el radiotelescopio sudafricano MeerKAT. Esos datos indican que el púlsar no está solo: orbita junto a un compañero, probablemente una enana blanca de helio, en una trayectoria muy extensa. El equipo estima que el período orbital real podría rondar los 834 días, bastante más que en muchos sistemas binarios de púlsares de milisegundos ya conocidos.
Ese detalle importa porque ayuda a reconstruir cómo se forman estos objetos. En general, un púlsar de milisegundos nace cuando una estrella de neutrones envejecida recibe materia de una compañera cercana y acelera su rotación, como si alguien empujara una calesita una y otra vez. Encontrar uno en una órbita tan amplia sugiere que esa historia puede darse de maneras más diversas de lo que muestran los ejemplos mejor estudiados hasta ahora.
El resultado también refuerza el valor de buscar pulsares en frecuencias bajas, una estrategia menos habitual para este tipo de descubrimientos. El nuevo objeto muestra un espectro muy inclinado, es decir, emite relativamente más señal en frecuencias bajas que en altas. Eso puede haber ayudado a que apareciera en SMART y, al mismo tiempo, sugiere que podrían existir otros pulsares parecidos que pasaron inadvertidos en relevamientos hechos con técnicas o rangos de frecuencia distintos.
Conviene tomar el hallazgo con la cautela normal de la astrofísica observacional. Aunque el descubrimiento es sólido, varios parámetros del sistema todavía necesitan más mediciones para quedar bien acotados, incluida la órbita exacta del compañero. Aún así, el trabajo abre una pista prometedora: si un nuevo púlsar de milisegundos apareció cuando apenas se había procesado una porción del relevamiento, el resto del sondeo podría revelar una población más amplia de objetos raros y ayudar a entender mejor cómo evolucionan estas estrellas extremas.
New millisecond pulsar discovered with the Murchison Widefield Array · Phys.org
Phys.org · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Tan, C. M., Bhat, N. D. R., Meyers, B. W., Lee, C. P., Barr, E. D., Krishnan, V. V., Freire, P. C. C., Grover, G., McSweeney, S. J., Swainston, N. A., Fu, Q., & Xue, M. (2026). Discovery of a 24-millisecond pulsar in a very long orbit with the Murchison Widefield Array. The Astrophysical Journal Letters. https://doi.org/10.3847/2041-8213/ae7de5
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