Los viejos basureros de Groenlandia no solo guardan huesos, conchas y objetos: también conservan rastros microscópicos de la vida cotidiana de quienes vivieron allí hace siglos. Un estudio publicado en Frontiers in Microbiology encontró que esos depósitos congelados preservan comunidades bacterianas capaces de contar si en un asentamiento hubo cría de animales, caza de focas o acumulación de excrementos. La misma investigación deja otra conclusión relevante en un contexto de calentamiento del Ártico: por ahora, esos microbios parecen tener poca capacidad de dispersarse fuera de los sedimentos erosionados.
El trabajo analizó con metagenómica 78 muestras tomadas de basureros arqueológicos de distintas épocas y lugares del oeste y sur de Groenlandia, y las comparó con 143 muestras de suelos cercanos. Entre los sitios había asentamientos paleo-inuit, nórdicos y de época colonial temprana. La idea era responder una pregunta doble: si esos depósitos conservaban una firma microbiana útil para reconstruir actividades humanas antiguas, y si el deshielo del permafrost podía convertirlos en focos de patógenos liberados al ambiente.
La respuesta fue sí para la primera pregunta y, al menos de momento, bastante menos alarmante para la segunda. Los investigadores hallaron que los basureros tenían una composición microbiana distinta de la del suelo circundante, enriquecida con bacterias asociadas a personas y animales. En algunas capas aparecieron microorganismos oportunistas como Clostridium perfringens y Paeniclostridium sordellii, además de genes de resistencia a antibióticos pertenecientes a 17 clases, sobre todo vinculadas a betalactámicos y tetraciclinas. Más que sugerir una amenaza inmediata, esa mezcla funciona como una especie de archivo biológico que ayuda a reconstruir cómo se organizaba la vida en esos asentamientos.
Eso vuelve al estudio interesante por dos razones a la vez. Para la arqueología, el microbioma ofrece una pista adicional sobre qué hacían las personas en cada lugar, incluso cuando otros indicios materiales son fragmentarios. Para la ciencia ambiental y de la salud, aporta datos sobre qué puede pasar cuando el permafrost pierde estabilidad en una región que se calienta mucho más rápido que el promedio global. En las muestras tomadas a lo largo de un basurero en erosión activa, el equipo observó que las bacterias procedentes del depósito quedaban confinadas a capas locales y eran reemplazadas rápidamente por comunidades marinas nativas. Ese resultado sugiere una dispersión ambiental limitada en las condiciones estudiadas.
La conclusión prudente no es que el problema esté resuelto, sino que el riesgo actual parece bajo en esos sitios concretos de Groenlandia. Los propios autores advierten que eso no garantiza lo mismo en otras regiones del Ártico ni bajo escenarios de calentamiento más intensos. Además, detectar ADN y perfiles microbianos no equivale necesariamente a demostrar que todos esos organismos sigan vivos, infecciosos o capaces de expandirse. Aún así, el estudio muestra que los basureros congelados pueden funcionar a la vez como archivo de la vida humana pasada y como laboratorio natural para vigilar cómo el cambio climático altera reservorios microbianos muy antiguos.
Microbes frozen in ancient rubbish heaps help reconstruct ancient Greenlanders' farms, seal hunts, and toilets · Frontiers
Frontiers · Imagen acompañante del paper original; atribución preservada · Fuente de imagen
Maccario, L., Otani, S., Szarvas, J., Mortensen, L. H., Elberling, B., Møller, K. E., Madsen, C. E. K., Aarestrup, F. M., & Priemé, A. (2026). Microbial composition of archaeological middens: Tracing human footprints through centuries in Greenland's ancient settlements. Frontiers in Microbiology, 17, 1809037. https://doi.org/10.3389/fmicb.2026.1809037
Relacionadas por categoría
Ver masEl rol social cambia el crecimiento y la conducta de los peces payaso
En un experimento con peces payaso juveniles, los individuos que se volvieron dominantes crecieron más, comieron más y mostraron más agresividad que sus rivales y que peces mantenidos solos.
La luz del atardecer prepara la metamorfosis de una esponja marina
En una esponja marina, la caída de la luz al atardecer deja preparado el genoma de las larvas para responder a la señal local que inicia su metamorfosis.
Cómo el parásito de la malaria abre paso hacia los glóbulos rojos
Imágenes de alta resolución muestran cómo Plasmodium remodela por un instante la membrana de un glóbulo rojo al invadirlo.
Más de la misma fuente
Ver masEl fondo de una laguna puede tener menos oxígeno que el agua de arriba
Una red de 80 sensores mostró que la falta de oxígeno junto al sedimento puede pasar inadvertida si solo se mide el agua a media profundidad.
La música elegida por el paciente se asoció con menos dolor al colocar una vía intravenosa
Un estudio con 204 pacientes halló menor dolor autoinformado tras una punción venosa cuando escuchaban música de su elección. El diseño exploratorio requiere confirmación.
El sombreado temporal redujo el blanqueamiento de corales durante una ola de calor
Un experimento en los Cayos de Florida halló que sombras temporales ayudaron a dos corales caribeños a conservar más color durante un período de calor extremo.
Más del mismo autor
Ver masEl rol social cambia el crecimiento y la conducta de los peces payaso
En un experimento con peces payaso juveniles, los individuos que se volvieron dominantes crecieron más, comieron más y mostraron más agresividad que sus rivales y que peces mantenidos solos.
Los cometas difícilmente aportaron ingredientes clave para el origen de la vida
Simulaciones de impactos sugieren que las condiciones necesarias para que los cometas llevaran compuestos orgánicos útiles a la Tierra temprana fueron excepcionales.
Una ruta química devuelve siliconas difíciles de reciclar a una materia prima
Un estudio propone desarmar siliconas resistentes y recuperar diclorosilano, una molécula que puede volver a emplearse para fabricar estos materiales.