Las playas de todo el mundo están plagadas de residuos plásticos, y los animales que viven en estos ecosistemas no tienen más opción que adaptarse. Un nuevo estudio revela que algunos invertebrados costeros no solo ingieren estos materiales, sino que sufren consecuencias biológicas medibles a nivel molecular.
Investigadores de la Universidad de Kyushu, en Japón, descubrieron que lasaderas de muelle (conocidas científicamente como Ligia spp.) que consumen espuma de poliestireno expandido, conocido como tecnopor, muestran alteraciones significativas en la expresión de genes relacionados con funciones corporales esenciales.
Lasaderas de muelle son pequeños crustáceos que se encuentran comúnmente en las rocas cercanas al mar. Estos animales desempeñan un papel importante en los ecosistemas costeros: actúan como limpiadores naturales, alimentándose de materia orgánica en descomposición y ayudando a mantener las playas limpias.
Sin embargo, lo que comenzó como una dieta de restos naturales se ha convertido en algo muy diferente. En las playas actuales, estos animales también encuentran fragmentos de plástico, especialmente espuma de poliestireno, que puede parecer comida a primera vista.
Los investigadores recogieron ejemplares de isópodos de muelle y los expusieron en condiciones de laboratorio a espuma de poliestireno expandido. Utilizaron una técnica llamada análisis multi-ómico, que permite estudiar simultáneamente múltiples capas de información biológica, para comparar los especímenes expuestos con un grupo de control que no recibió plástico.
Los resultados mostraron diferencias claras: los isópodos que habían consumido espuma de poliestireno presentaban cambios en la expresión de genes relacionados con la defensa química del cuerpo, la reparación del ADN y los procesos de digestión.
Los cambios observados no indican necesariamente que los animales vayan a morir pronto. De hecho, el estudio no encontró una reducción significativa en la esperanza de vida de los isópodos expuestos al plástico. Sin embargo, las modificaciones en la expresión génica sugieren que el organismo está respondiendo al estrés que representa la ingestión de materiales que no deberían estar ahí.
Los genes relacionados con la defensa química podrían estar reaccionando a las sustancias tóxicas que pueden liberarse del plástico. Los genes de reparación del ADN sugieren que las células están trabajando para contrarrestar posibles daños al material genético. Y los genes digestivos podrían estar alterados porque el sistema digestivo está lidiando con algo que no puede procesar adecuadamente.
Los investigadores señalan que estos hallazgos hacen de lasaderas de muelle potenciales centinelas de la contaminación plástica costera. Como son animales abundantes, fáciles de estudiar y directamente expuestos a los residuos de las playas, podrían servir como indicadores tempranos de los efectos de la contaminación por plásticos en los ecosistemas costeros.
Además, los resultados demuestran que el problema de la contaminación plástica no se limita a las bolsas que ven los animales marinos o las partículas que ingieren las ballenas. Incluso los invertebrados más pequeños y aparentemente menos afectados pueden estar sufrieron consecuencias a nivel molecular.
La espuma de poliestireno es uno de los materiales plásticos más comunes en las playas de todo el mundo. Su ligereza hace que sea fácilmente transportado por el viento y el agua, acumulándose en las costas donde vive esta especie de isópodo.
Este estudio añade una pieza más al rompecabezas de cómo la contaminación plástica está afectando a la vida marina en todos los niveles de la cadena trófica. Aunque se necesita más investigación para entender completamente las implicaciones a largo plazo, los resultados son otra llamada de atención sobre la necesidad de reducir nuestro uso de plásticos de un solo uso.
Phys.org · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Marine Pollution Bulletin. (2026). Effects of polystyrene foam ingestion on gene expression in coastal isopods (Ligia spp.). Marine Pollution Bulletin, 185(Pt A). Elsevier.
Relacionadas por categoría
Ver masEl rol social cambia el crecimiento y la conducta de los peces payaso
En un experimento con peces payaso juveniles, los individuos que se volvieron dominantes crecieron más, comieron más y mostraron más agresividad que sus rivales y que peces mantenidos solos.
La luz del atardecer prepara la metamorfosis de una esponja marina
En una esponja marina, la caída de la luz al atardecer deja preparado el genoma de las larvas para responder a la señal local que inicia su metamorfosis.
Cómo el parásito de la malaria abre paso hacia los glóbulos rojos
Imágenes de alta resolución muestran cómo Plasmodium remodela por un instante la membrana de un glóbulo rojo al invadirlo.
Más de la misma fuente
Ver masUn modelo explora choques de estrellas en el universo temprano
Un modelo que combina simulaciones cosmológicas y dinámica estelar propone que las colisiones entre estrellas pudieron ser habituales en cúmulos muy densos del cosmos temprano.
Un archivo de ARN permite reconstruir qué hizo una célula días antes
Una herramienta creada en células humanas cultivadas conserva mensajes de ARN y permite recuperar respuestas genéticas breves que una medición tardía ya no detectaría.
Un cuásar polvoriento muestra lo que las búsquedas del universo temprano pueden pasar por alto
JWST y ALMA observaron un cuásar cuando el universo tenía menos de mil millones de años y revelaron cómo el polvo puede ocultar parte de su actividad.
Más del mismo autor
Ver masEl rol social cambia el crecimiento y la conducta de los peces payaso
En un experimento con peces payaso juveniles, los individuos que se volvieron dominantes crecieron más, comieron más y mostraron más agresividad que sus rivales y que peces mantenidos solos.
Los cometas difícilmente aportaron ingredientes clave para el origen de la vida
Simulaciones de impactos sugieren que las condiciones necesarias para que los cometas llevaran compuestos orgánicos útiles a la Tierra temprana fueron excepcionales.
Una ruta química devuelve siliconas difíciles de reciclar a una materia prima
Un estudio propone desarmar siliconas resistentes y recuperar diclorosilano, una molécula que puede volver a emplearse para fabricar estos materiales.