Los humedales europeos ocupan una porción relativamente pequeña del territorio, pero cumplen funciones desproporcionadas para la biodiversidad, el almacenamiento de carbono y la regulación del agua. Un estudio publicado en Nature ahora ofrece una imagen más precisa de ese mosaico: buena parte de esos ambientes aparece repartida en fragmentos pequeños, con niveles muy distintos de perturbación humana y con necesidades de restauración que cambian mucho de un país a otro.
El trabajo combinó imágenes satelitales de 10 metros de resolución con aprendizaje automático para mapear seis tipos de humedales abiertos seminaturales en 38 países europeos. Uno de sus resultados más llamativos es la escala de la fragmentación. Según los autores, entre 27% y 33% del área de humedales aparece en parches menores a 25 hectáreas, y entre 7% y 11% en parches de menos de una hectárea. Eso importa porque muchos de esos fragmentos chicos tienden a desaparecer o a mezclarse con otros usos del suelo en mapas más gruesos.
Además de medir extensión, el estudio intentó estimar cuánto pesan las actividades humanas sobre esos ecosistemas. El equipo calcula que 20,4% del área de humedales evaluada muestra señales de afectación por usos humanos, con mayor presión sobre varios sistemas interiores ricos en carbono. En países como Islandia, Noruega, Suecia y Finlandia predominan todavía grandes proporciones de humedales poco perturbados, mientras que en otros la degradación relativa es mucho más alta.
La pregunta no es solo ecológica. La nueva Ley de Restauración de la Naturaleza de la Unión Europea exige que al menos 30% de los ecosistemas de humedales que no estén en buen estado entren en restauración para 2030. Con ese marco en mente, los investigadores tradujeron su mapa en escenarios de restauración. Su estimación sugiere que, en conjunto, alrededor de 2,6 millones de hectáreas de humedales podrían requerir restauración antes de 2030 en los 38 países analizados, aunque la carga sería muy desigual. El Reino Unido, Irlanda, Turquía y Rumania aparecen entre los casos con mayores superficies potenciales.
Otra razón por la que este trabajo puede influir en el debate público es el carbono. Los autores describen a los humedales como depósitos importantes de carbono del suelo y estiman que su potencial total de almacenamiento en los sistemas analizados se mueve dentro de un rango amplio, de 2,8 a 14,3 gigatoneladas de carbono. También calculan que la perturbación humana actual podría asociarse con una pérdida potencial de almacenamiento equivalente a entre 0,84 y 4,87 gigatoneladas de CO2. No se trata de emisiones medidas año a año, sino de una estimación del carbono vulnerable en ecosistemas ya alterados.
El estudio también muestra un cambio metodológico importante. En vez de depender de inventarios nacionales armados con criterios distintos, usa una base armonizada a escala continental. Eso permite comparar países con la misma regla y hacer visibles humedales pequeños que suelen quedar escondidos en mapas más generales. Para políticas de restauración, esa diferencia técnica puede traducirse en prioridades más realistas.
Como ocurre con muchos trabajos de escala continental, hay límites importantes. El análisis no incluye humedales forestados, humedales históricamente perdidos ni turberas muy drenadas, y las metas de restauración que propone deben leerse como escenarios consistentes con la norma europea, no como obligaciones legales exactas para cada país. También hay incertidumbre en las estimaciones de carbono, porque no existen mediciones homogéneas y repetidas para todos los humedales del continente. Aún con esas cautelas, el mapa deja una idea clara: en Europa no basta con hablar de “los humedales” en general. Su estado, su valor climático y lo que haría falta para recuperarlos cambia mucho según el lugar.
Highly fragmented European wetlands with uneven restoration needs · Nature
Ciencias.uy / MiniMax image-01 · Imagen generada con MiniMax image-01 para Ciencias.uy; uso editorial no comercial; CC BY 4.0 · Fuente de imagen
Kovács, G. M., Tong, X., Gominski, D., Oehmcke, S., Horion, S., Abel, C., Ivits, E., Schurgers, G., Elberling, B., Prishchepov, A., van der Linden, S., Page, S., Barthelmes, A., Tanneberger, F., & Fensholt, R. (2026). Highly fragmented European wetlands with uneven restoration needs. Nature. https://doi.org/10.1038/s41586-026-10760-9
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