Cuando el planeta atraviesa crisis ambientales severas, muchos animales marinos tienden a hacerse más pequeños. Esa idea se había visto en distintos episodios del pasado, pero ahora un equipo internacional reunió evidencias a una escala mucho mayor y encontró que el patrón aparece una y otra vez a lo largo de unos 450 millones de años. Además, el encogimiento se vuelve más intenso cuando esas crisis coinciden con aumentos marcados de temperatura.
El trabajo compiló cerca de 9.000 cambios de tamaño corporal tomados de estudios fósiles, históricos y modernos sobre ectotermos marinos, es decir, animales cuya temperatura corporal depende en gran medida del ambiente, como moluscos, crustáceos y peces. Con ese conjunto de datos, los autores compararon qué ocurrió durante distintas perturbaciones ambientales de la historia de la Tierra y vieron que la reducción de tamaño no es una rareza de unos pocos grupos, sino una respuesta bastante general.
En paleontología, este fenómeno suele llamarse “efecto Lilliput”. A veces significa que una misma especie se achica; otras, que tras una crisis pasan a dominar especies más pequeñas dentro de una comunidad. El nuevo análisis sugiere que ambas cosas pueden ocurrir, pero que las crisis de calentamiento dejan una huella particular: los cambios dentro de cada especie son más fuertes y más variables que en perturbaciones sin un aumento térmico tan pronunciado. Según los autores, ese efecto llega a ser aproximadamente el doble en los eventos hipercálidos.
La importancia de ese resultado va más allá de reconstruir el pasado remoto. El tamaño corporal influye en cuánto come un animal, cuánto tarda en crecer, cuántas crías puede producir y qué lugar ocupa en una red alimentaria. Si peces e invertebrados se vuelven más pequeños de manera sostenida, eso puede alterar la productividad de los ecosistemas y también actividades humanas que dependen de ellos, como las pesquerías.
El estudio no dice que todas las especies marinas vayan a encogerse de la misma forma ni al mismo ritmo. Tampoco convierte los episodios antiguos en una copia exacta del calentamiento actual: las crisis del pasado tuvieron causas, velocidades y contextos biológicos distintos. Pero sí refuerza una señal de fondo: cuando el océano y el clima se desestabilizan, el tamaño de los animales suele cambiar, y lo hace en la dirección de cuerpos más pequeños.
Esa conclusión coincide con observaciones recientes en varios organismos marinos y aporta un contexto mucho más largo para interpretarlas. Mirar el registro fósil no permite adivinar con precisión qué pasará con cada especie, pero sí ayuda a entender que el achicamiento no sería una anomalía pasajera, sino una respuesta repetida de la vida marina frente al estrés climático.
Ciencias.uy / MiniMax image-01 · Imagen generada con MiniMax image-01 para Ciencias.uy; uso editorial no comercial; CC BY 4.0 · Fuente de imagen
Nätscher, P. S., De Baets, K., & Kiessling, W. (2026). Unique fingerprint of marine ectotherm body size change during hyperthermal crises. Proceedings of the National Academy of Sciences, 123(26), e2505564123. https://doi.org/10.1073/pnas.2505564123
Relacionadas por categoría
Ver masEl rol social cambia el crecimiento y la conducta de los peces payaso
En un experimento con peces payaso juveniles, los individuos que se volvieron dominantes crecieron más, comieron más y mostraron más agresividad que sus rivales y que peces mantenidos solos.
La luz del atardecer prepara la metamorfosis de una esponja marina
En una esponja marina, la caída de la luz al atardecer deja preparado el genoma de las larvas para responder a la señal local que inicia su metamorfosis.
Cómo el parásito de la malaria abre paso hacia los glóbulos rojos
Imágenes de alta resolución muestran cómo Plasmodium remodela por un instante la membrana de un glóbulo rojo al invadirlo.
Más de la misma fuente
Ver masUn modelo explora choques de estrellas en el universo temprano
Un modelo que combina simulaciones cosmológicas y dinámica estelar propone que las colisiones entre estrellas pudieron ser habituales en cúmulos muy densos del cosmos temprano.
Un archivo de ARN permite reconstruir qué hizo una célula días antes
Una herramienta creada en células humanas cultivadas conserva mensajes de ARN y permite recuperar respuestas genéticas breves que una medición tardía ya no detectaría.
Un cuásar polvoriento muestra lo que las búsquedas del universo temprano pueden pasar por alto
JWST y ALMA observaron un cuásar cuando el universo tenía menos de mil millones de años y revelaron cómo el polvo puede ocultar parte de su actividad.
Más del mismo autor
Ver masEl rol social cambia el crecimiento y la conducta de los peces payaso
En un experimento con peces payaso juveniles, los individuos que se volvieron dominantes crecieron más, comieron más y mostraron más agresividad que sus rivales y que peces mantenidos solos.
Los cometas difícilmente aportaron ingredientes clave para el origen de la vida
Simulaciones de impactos sugieren que las condiciones necesarias para que los cometas llevaran compuestos orgánicos útiles a la Tierra temprana fueron excepcionales.
Una ruta química devuelve siliconas difíciles de reciclar a una materia prima
Un estudio propone desarmar siliconas resistentes y recuperar diclorosilano, una molécula que puede volver a emplearse para fabricar estos materiales.