Un modelo explora choques de estrellas en el universo temprano
Un modelo que combina simulaciones cosmológicas y dinámica estelar propone que las colisiones entre estrellas pudieron ser habituales en cúmulos muy densos del cosmos temprano.
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Un modelo que combina simulaciones cosmológicas y dinámica estelar propone que las colisiones entre estrellas pudieron ser habituales en cúmulos muy densos del cosmos temprano.
JWST y ALMA observaron un cuásar cuando el universo tenía menos de mil millones de años y revelaron cómo el polvo puede ocultar parte de su actividad.
Espectros del VLT respaldan que una galaxia observada a través de una lente gravitacional alberga dos agujeros negros supermasivos activos separados por unos 175 pársecs.
Un análisis de datos públicos del telescopio Webb identificó un posible arco gravitacional nunca catalogado, amplificado por un cúmulo de galaxias y visto cuando el universo tenía menos de mil millones de años.
Las cuatro grandes colaboraciones del LHC detectaron nuevas señales de plasma de quarks y gluones en colisiones de oxígeno y neón, lo que sugiere que ese estado extremo puede surgir en sistemas más pequeños.
Un estudio prevé que el telescopio Roman de NASA podrá encontrar hasta 100 eventos por año en los que agujeros negros distantes desgarran estrellas, una pista clave sobre su crecimiento temprano.
Un estudio siguió durante años una galaxia a 1.800 millones de años luz y halló un agujero negro de rápido crecimiento que podría funcionar como laboratorio cercano del universo temprano.
Un estudio propone que una partícula detectada con energía extraordinaria podría provenir de la evaporación final de un agujero negro primordial, una idea ligada a la radiación de Hawking.
Un espectro profundo de JWST sobre GLIMPSE-17775 aporta la evidencia más sólida para que algunos little red dots sean agujeros negros en rápido crecimiento envueltos en un capullo de gas denso y parcialmente ionizado.
Observaciones del telescopio Webb sugieren que un agujero negro supermasivo ya dominaba la masa de una pequeña galaxia cuando el Universo tenía apenas 700 millones de años.
Observaciones con el telescopio James Webb revelaron una galaxia muy tenue y con bajísima abundancia química, una ventana poco común a las primeras etapas de formación galáctica.
El relevamiento COSMOS-Web permitió reconstruir con un detalle sin precedentes la red cósmica y seguir cómo se organizaron las galaxias desde cuando el universo tenía cerca de mil millones de años.